Los sistemas de emisiones dan problemas, pero no todo se soluciona igual. Un buen diagnóstico distingue entre una limpieza, una regeneración, una reparación eléctrica o la sustitución de un componente realmente defectuoso.
Un DPF saturado puede ser la consecuencia de trayectos cortos, un sensor incorrecto, una EGR bloqueada, un termostato abierto o un problema de combustión. Forzar una regeneración sin corregir la causa puede empeorar la situación.
En AdBlue también intervienen bombas, calentadores, inyectores, sensores de NOx y software. Cambiar el depósito completo no siempre es la primera ni la única solución.
Te asesoramos con el objetivo de que el coche funcione bien, conserve sus sistemas operativos y pase la ITV con una reparación técnicamente correcta.