Rescatamos la electrónica de coches dañados por agua.
El agua daña conectores, masas, cableado y centralitas de forma progresiva. Aunque el coche vuelva a arrancar, la humedad y los residuos pueden provocar corrosión semanas después y generar averías intermitentes difíciles de localizar.
Actuamos rápido para desconectar la alimentación cuando corresponde, desmontar las zonas afectadas, limpiar placas y conexiones, secar correctamente y reparar pistas, terminales o módulos antes de que el daño avance.
En vehículos híbridos y eléctricos seguimos precauciones específicas por la presencia de sistemas de alta tensión. También revisamos el aislamiento y evitamos energizar componentes que todavía puedan contener humedad.
Evaluamos el alcance real del daño, documentamos los módulos afectados y explicamos qué merece la pena recuperar, qué debe sustituirse y qué riesgos pueden aparecer a medio plazo.