Después de un golpe, la centralita SRS puede guardar crash data y mantener encendido el testigo de airbag. Sin embargo, el código almacenado no siempre es el único problema que debe resolverse.
También hay que comprobar airbags desplegados, pretensores, sensores de impacto, conectores bajo los asientos y el cableado. Una resistencia instalada para ocultar un fallo no devuelve seguridad al sistema.
Cuando la unidad es reparable, recuperamos sus datos, borramos la información de colisión y restauramos la configuración. Después ejecutamos una lectura completa y comprobamos que el sistema realice su autodiagnóstico.
El objetivo no es apagar una luz, sino devolver la seguridad al sistema y confirmar que todos sus componentes están correctamente conectados.